Cuando
pensamos en la razón de nuestra existencia. Cuestionamos si estamos ayudando a
nuestros semejantes, si no lo hemos hecho encontramos un vacío existencial.
Entendemos que nuestra alma estaría mucho mejor si pudiéramos hacer algo por
ayudar de alguna manera a personas necesitadas, pero no es fácil encontrar como
hacerlo.
Hay
diversas maneras de hacer obras sociales. Desde la tradicional ayuda con un
mercado o ropa a una familia que lo necesite, pasando por sumarse a una cusa social comunitaria hasta
colaborar con una fundación sin ánimo de lucro.
Hay
muchas fundaciones con diferentes objetivos sociales que esperan y necesitan
nuestra ayuda. Muchas veces aun sintiendo que es nuestra obligación ayudar, por
el simple desconocimiento del cómo hacerlo, no lo hacemos. Estas organizaciones
nos presentan diferentes maneras para recibir nuestra ayuda. Voluntariados,apadrinar o incluso donaciones.
Esta
última es una excelente opción para vincularnos de manera permanente en una causa
social cuando nuestras ocupaciones no lo permiten hacerlo de manera presencial.
Personalmente lo hago en esta Fundación.
La recomendación es que se documente bien sobre la seriedad de la Fundación.
Que programas y qué objetivos tiene. Buscar identidad con su interés o causas
sociales. Buscar que tenga la opción de retirar la suscripción en cualquier
momento. Encontrar todos los indicios que nos den la tranquilidad de estar
apoyando a una organización seria.
Estas
obras traen muchos beneficios personales, como dejar huella en la vida de las familias
pertenecientes a las comunidades en las que la Fundación hace presencia. Encontrar
satisfacción al contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las
personas en situación de vulnerabilidad. Contribuir a la mejora de las
comunidades, medio ambiente, etc. Ofreciéndoles una perspectiva de vida
positiva y con esperanzas a personas que de verdad necesitan de tu aporte.
Estas
organizaciones favorecen el bienestar, el desarrollo y la convivencia pacífica
a través de la generación de proyectos que impactan en las familias y
comunidades que hacen parte de su objetivo. A largo plazo traen beneficios
importantes a toda la sociedad y especialmente a cada individuo que se
involucra en agradable y recompensado bonito trabajo social.
Al
ayudar a otros nos estamos ayudando a nosotros mismos. Las personas que ofrecen
ayuda o dan algo a los demás encuentran más beneficios para su salud que las
que la reciben. Estudios han demostrado la persona que ofrece algo a otra ve
amortiguados "los efectos negativos del estrés. La investigación ha sido
publicada en el American Journal of Public Health. Ver más
sobre el estudio.
En
conclusión ayudar a los demás no sólo nos hace sentirnos bien psicológicamente,
sino que beneficia nuestra salud física.